Entrevistas          

Lima, sábado 15 de diciembre del 2007

 
 

                                                               

            

Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá

 

“A Lima le ayudaría una mayor coordinación

entre los alcaldes distritales y el municipal”

 

Entrevista y foto por Gianmarco Farfán Cerdán

 

El colombiano Antanas Mockus (Bogotá, 1952) fue considerado un niño genio: aprendió a leer a los dos años de edad. De padres lituanos, su nombre completo es Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Sivickas, y fue el principal responsable del admirable cambio que sufrió Bogotá en la década de los noventas, cuando fue alcalde de esa ciudad (de 1995 a 1997) por primera vez, y fue considerado uno de los mejores burgomaestres del mundo. Una de las particularidades de su gestión es que colocó a académicos y no a políticos en los cargos más importantes de su administración. Igualmente consolidó el saneamiento de las finanzas distritales, consiguió reducir las numerosas muertes violentas prohibiendo el uso de artefactos pirotécnicos por particulares, el desarme voluntario (que los ciudadanos entregaran sus armas y municiones para cambiarlas por bonos con los cuales podrían adquirir regalos de Navidad), y sobre todo implantando su más popular medida La hora zanahoria (venta de alcohol sólo hasta la una de la madrugada, para evitar las muertes violentas que se desencadenaban mayormente entre la una y cuatro de la madrugada -según estadísticas- en Bogotá). Otra medida que Mockus aplicó fue la campaña de ahorro voluntario de agua, donde demostró la eficacia de su trabajo edil. Del 2001 al 2003 volvió a ser alcalde de Bogotá. Durante esta segunda gestión se vuelve uno de los principales artífices del sistema de transportes de Bogotá, Transmilenio (con ventajas en seguridad y velocidad de desplazamiento sobre otros tipos de transporte de la ciudad). Este político y filósofo colombiano es Magíster en Filosofía por la Universidad Nacional de Colombia, Licenciado en Filosofía y Matemáticas por la Universidad de Dijòn (Francia), y ha sido nombrado Doctor Honoris Causa por parte de la Universidad de París XIII (Francia) y la Universidad Nacional de Colombia. Además, ha aspirado al cargo de presidente de su país en el 2006 –quedó en cuarto puesto-. Por otra parte, tuvo una vida académica fructífera: fue Rector General de la Universidad Nacional de Colombia en 1990, institución donde realizó una reforma estructural. En la siguiente entrevista, Mockus habla sobre cómo mejorar Lima y la importancia de que los ciudadanos cuiden su salud a través del ejercicio físico. 

 

Dr. Antanas, ¿Bogotá es ahora una ciudad ejemplo para toda América Latina?

Bogotá logró aprender de otras ciudades -como Curitiba (en Brasil)- cosas importantes. De Salvador de Bahía (otra ciudad brasilera) aprendimos cómo mejorar fuertemente la atención al ciudadano. Nosotros mismos abrimos un camino en cultura ciudadana y seguridad, en cultura tributaria. Entonces, nos sentimos bien, aunque todavía hay muchísimo por hacer.

 

Lima: ¿le parece que tiene mucho aún por avanzar? ¿Cuáles serían los aspectos principales para que sea pronto una ciudad como Bogotá?

Creo que a Lima le ayudaría una mayor coordinación entre los alcaldes distritales y el municipal. Le convendría que los candidatos a la alcaldía colocaran la agenda ambiental más al centro, que la gente entendiera que lo de la bicicleta (promocionar su uso para evitar la contaminación ambiental) es uno de los aspectos en los cuales Lima podría mejorar. Las ciclovías no son simplemente un capricho a favor de algunos ciclistas mechudos y locos que andan por ahí, sino una opción de transporte que cada vez va a ser más recomendada por los médicos. Lo que ronda al Perú y a Lima, si sigue el progreso económico, es el número excesivo de carros, la enorme concentración de contaminación, y la obesidad. El problema de mucha gente es que cada vez hay menos trabajo físico y más trabajo de escritorio, de computador, donde se empieza a sufrir la enfermedad de la gordura. No un poquito de (gordura), estoy hablando de obesidad: uno pesa 20 o 30 kilos más de lo que (debería). 

¿Hay muchos obesos en Bogotá?

No, es un riesgo a futuro. Ese decir, si no nos cuidamos en veinte años no vamos a tener hambre sino problemas de sobrepeso.

 

¿En toda América Latina?

En toda América Latina, porque la dinámica mundial es la misma. Hace diez mil años, el ser humano gastaba seis mil kilocalorías por día para conseguir su comida. Luego, a comienzos del siglo veinte el promedio de consumo de energía por ser humano es de tres mil (kilocalorías) al día, y ahora, a comienzos del siglo XXI es dos mil (kilocalorías), entonces… Y parte de la gente sigue comiendo como si estuviéramos consumiendo tres mil o cuatro mil kilocalorías (diarias).

 

                              

 

 
 

 

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Gianmarco Farfán

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